La posada es una casa del S. XIX construida en piedra y madera, acondicionada respetando íntegramente la antigua estructura de vigas de roble y en la que hemos conseguido mantener ventanas, puertas y suelos originales tras un minucioso trabajo de restauración.
Disponemos de cuatro espaciosas habitaciones, todas ellas con su propio baño y servicio para té o café; un salón-comedor con estufa de leña y una sala de lectura: jardín, huerta, arboles frutales, era, aljibe y corral.